Sobre la niaag
la niaag nació de las ganas de crear algo con mis manos, algo que fuera solo mío: joyería artesanal en vidrio borosilicato, pieza a pieza.
Hace un año descubrí este mundo casi por casualidad, apuntándome a clases regulares con Lucía, de Tan Peachy, en su taller de Madrid. Y fue un flechazo instantáneo (tampoco era tan difícil, la verdad: siempre me han fascinado la joyería, los procesos creativos y todo lo hecho con las manos). Hay algo especial en los oficios que se cocinan poco a poco, con calma y con cariño. Y en este caso, mejor metáfora que el fuego, imposible.
Desde entonces, cada pieza que sale de mis manos es el resultado de ese proceso: fundir, moldear, dar forma al vidrio hasta convertirlo en una joya única. Piezas de cristal artesanales, pensadas para durar y para contar una pequeña historia.
Esto es solo el principio de la niaag. Gracias por ser parte de él.